Esperé algo que nunca iba a llegar

Escribir.

Escribir es… difícil.

Escribimos desde pequeños. En Infantil nos enseñan el abecedario; en Primaria, a leer y escribir correctamente; y en la ESO, a juntar párrafos para crear textos largos.

¿Pero quién te enseña a escribir realmente?

Ya te respondo yo: nadie.

Nadie te enseña cómo expresar todas tus emociones en un papel y sacar algo de ello.

Nadie te dice que escribir es bueno, que despeja tu mente, que aclara tus ideas, etc.

Escribir tiene muchos beneficios, pero no puedo nombrarlos ahora todos.

Yo, como ejemplo, siempre he adorado escribir y leer. La manera de juntar ideas y crear una historia, desde pequeña, me ha parecido fascinante.

Pero solía tener la equivocada idea de que la gente que escribe, los autores, tiene un don. Se sientan delante de un papel en blanco y simplemente les sale.

Solía creer que yo tenía ese don.

No lo tengo.

Porque no existe.

Todo el mundo puede escribir si quiere; la cosa es ponerse.

Como todo en esta vida, vaya.

Durante mucho tiempo pensé que, cuando me viniera la inspiración, me saldría la motivación para escribir.

Para escribir, lo único que necesitas es crear el hábito de sentarte todos los días delante de un papel y escribir.

Simple.

Daniela.

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